Bye Bye Dubai

Hace ya 10 años se abrían las puertas de un conflicto que hoy quizá comienzan a cerrarse. El avance de la frontera fósil sobre el mar Argentino se iniciaba con los permisos de exploración sísmica sobre las aguas de casi toda la zona económica exclusiva continental. Tras mas de una decada de “silencio” los bombardeos acusticos detonaban nuevamnte cada 10 segundos la columna de agua, el lecho marino y toda la vida que estos espacios contienen. Como los cañones de aire de los buques de prospección, medios, voceros y funcionarios comenzaron a disparar mensajes, en torno a beneficios económicos y en menor medida a soberanía. Buscaron construir licencia social de los proyectos petroleros. Rápidamente la comunidad se puso a buscar respuestas a las dudas que este avance planteaba. la ciencia marina dio una respuesta sólida aunque curiosamente no unánime.

Hoy con la publicación en el boletín oficial del retorno al Estado del permiso de exploración del bloque CAN 109, Shell se retira como operador del Mar Argentino. La empresa de capital Anglo-Neerlandés poseía como tal dos permisos de prospección en la cuenca Argentina Norte junto con Qatar Oil como socio. Conserva aún un 30% del bloque CAN 100 de la citada cuenca, el mismo que fue perforado en forma exploratoria en el otoño de 2024. Con resultado de “Pozo Seco”, Argerich-1 , como se lo denominó, marcó el inicio del camino de retirada de las grandes petroleras. Siguió la devolución de los permisos contiguos por parte de Total y BP de CAN 111 y CAN 113 formalizado en julio de ese año, pero que venía siendo tramitado desde un año antes. La salida se dió primero del offshore frente a las costas de Buenos Aires y luego de Vaca Muerta.

El 4 de diciembre de 2025 las empresas SHELL ARGENTINA S.A. y QP OIL AND GAS S.A.U. informaron a la Secretaría de Energía su decisión de no pasar al segundo Período del Permiso de Exploración, y de renunciar a dicho Permiso sobre el área de cuenca Argentina Norte CAN 107. Trámite que finalizó con la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 73/2026 el pasado 20 de marzo comunicando el retorno al Estado del permiso de exploración de hidrocarburos para el área mencionada. Hoy 9 de abril, se publica en el Boletín el mismo destino para el otro permiso del consorcio sobre el bloque CAN 109.

La historia de estas licencias se comienza a desarrollar en noviembre de 2018 cuando la Secretaría de Energía convocó al Concurso Público Internacional Costa Afuera Nro. 1 (Ronda 1) para la adjudicación de permisos de exploración para la búsqueda de hidrocarburos en las áreas del ámbito de aguas de la zona económica exclusiva del Mar Argentino. La Resolución N° 276 de del 16 de mayo de 2019, de la misma Secretaría otorgó los permisos de exploración para los bloques: CAN 107 y CAN 109 a SHELL ARGENTINA S.A. y QP OIL AND GAS S.A.U. entre otros permisos de esa cuenca y las de Malvinas Oeste y Austral.

Remontándonos más atrás en la historia del offshore de la cuenca Argentina Norte podemos encontrar que hacia fines de 1996 Unión Texas había relevado 7.184 kilómetros, procesado datos obtenidos en la década del 70 y perforado tres pozos. El primer pozo, Cruz del Sur x-1 de 1994, llegó a 4.288 metros de profundidad total y ha sido el único en Argentina Norte / Colorado donde se detectaron rastros de petróleo y gas, aunque no tuvo viabilidad comercial en ese momento. Ese y “Tehuelche” fueron los dos pozos perforados en lo que era hasta hoy el bloque CAN 109 Este antecedente en términos de presencia fehaciente de hidrocarburos el subsuelo de los permisos de Shell y Qatar, era un registro que podría alentar a las operadoras a extender la licencia exploratoria

El “supermercado” del Mar Argentino
Entre los sitios en Ronda 1 ofertados, la Cuenca Argentina Norte presenta una superposición directa con la columna vertebral que sostiene la biodiversidad del nuestro mar y es el frente del talud continental.
El área contiene hábitats de una gran biodiversidad y es escenario de importantes procesos biológicos como el desove de especies de importancia ecológica y comercial, la migración del calamar, y la alimentación de aves, tortugas y mamíferos marinos, entre ellos, la ballena franca austral. Gracias a su valor ecosistémico estas mismas áreas fueron identificadas oportunamente como potenciales Áreas Marinas Protegidas por la extinta Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, luego Ministerio, hoy Subsecretaría.
Se trata de una región cuya dinámica y estructura oceanográfica está fuertemente relacionada con el encuentro de dos grandes corrientes oceánicas. Frente a la plataforma argentina y sobre el talud continental, cerca de los 38° de latitud sur (frente a Mar del Plata), la Corriente de Malvinas y la Corriente de Brasil convergen en la llamada Zona de Confluencia. Esta es una de las regiones de mayor concentración de energía de todos los océanos del mundo, donde la mezcla de aguas subtropicales y subantárticas, ricas en nutrientes y oxígeno, generan condiciones muy propicias para la vida, convirtiendo a esta porción del Mar Argentino en una de las zonas de mayor productividad biológica, no solo a nivel regional o hemisférico sino global.
Mucho se ha escrito y dicho para intentar quebrar las dos columnas que resistieron siempre el avance de la frontera petrolera sobre el Mar Argentino. La comunidad y la ciencia han sostenido desde el inicio de esta embestida que avanzar sobre los ecosistemas claves, que no solo dan sustento a la biodiversidad y el clima, sino también a nuestra economía y forma de vida de comunidades costeras, es inaceptable. Pero las narrativas que sustentan el modelo fósiles no sobreviven sólo porque las financian las corporaciones, invierten millones en pauta o se meten en tu casa en la forma de la pelota de Messi. Sobreviven porque conectan con miedos reales, con cuerpos reales, con familias reales. Apuntan a movilizar valores y dar respuesta a nuestra incertidumbre.

Ante el agotamiento de las instancias administrativas y con un contundente rechazo histórico en la audiencia pública 1/21, donde el 95% de las personas se opuso al avance petrolero, la defensa del Mar fue llevada a los tribunales. Se abrió así un espacio justo de debate donde se expusieron argumentos y se logró detener el atropello sobre la voluntad popular, la biodiversidad y el clima. La medida cautelar frenó los bomardeos acústicos por un buen tiempo e hizo que el buque que venía hacia aquí tuviese que pegar la vuelta.
Uno de los puntos clave de esa medida judicial, se centró en la omisión de una Evaluación Ambiental Estratégica, instrumento adecuado para abordar el análisis de los impactos acumulativos de la exploración sísmica en las distintas áreas del Mar Argentino.
Seguimos esperando que la siempre políticamente oportuna, Corte Suprema de la Nación se expida sobre la cuestión de fondo.
Esta demora judicial fue sorteada con incidencia sobre la política, y el Decreto N° 870 del 23 de diciembre de 2021 estableció el marco para que por la Resolución N° 303 del 27 de abril de 2022 de la Secretaría de Energía, se extendiese por dos años el plazo del primer período exploratorio de los permisos de exploración de Ronda 1.
El área fue explorada por medio del buque sísmico PX GEO 2 con bandera de Bahamas, entre el 3 de diciembre de 2024 y el 12 de abril de 2025. Los datos procesados de la exploración sísmica que concluyó hace un año no son de público conocimiento.

En tiempos de fe quebrada y el peso angustiante en la mente de los jóvenes de la sensación de que no hay nada que se pueda hacer para cambiar el futuro, cualquier promesa falsa, se convierte un salvavidas que invita a aferrarse, pero no se deja alcanzar. Si los que queremos un mundo diferente, dejamos ese espacio vacío, alguien más lo llenará. Y lo llenará con miedo. Y el miedo, bien narrado, es más durable que cualquier plataforma de acero hundida en el fondo del océano.
Paulo Freire decía: “Las cosas no son así, están así y las podemos cambiar”

Hernán Pérez Orsi
Director Ejecutivo

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